viernes, 22 de mayo de 2026

Blog N°. 317. Los Pueblos del Sur. Territorio merideño por descubrir y cosechar esperanzas de sostenibilidad. Parte quinta.

 Los padres camineros

Las primeras cuatro entregas relativas a los Pueblos del Sur de Mérida, se dedicaron a mostrar las seis rutas de acceso que parten desde la Carretera Trasandina, utilizando como base el libro que actualmente promocionamos. Estas vías nos adentran en una impactante geografía de serranías, valles y profusa vegetación. Allí, la naturaleza y sus habitantes comulgan en un abrazo con el celeste cielo y la luz de la esperanza, apostando por un desarrollo cultural, social y económico que encamine a estos inmensos parajes hacia la sostenibilidad.

A través de estas rutas, se pueden visitar las comunidades organizadas de la siguiente manera:

 Distribución por Territorios y sus Comunidades

MunicipioPueblos, Aldeas y Comunidades Vinculadas
LibertadorEl Morro, Los Nevados y El Quinó.
AricaguaAricagua, San Antonio de Campo Elías y Santa Cruz del Quemado.
Campo ElíasSan Pedro de Acequias, Acequias y San José de Acequias.
SucrePueblo Nuevo del Sur.
Arzobispo ChacónCanaguá, El Molino, Capurí, Guaimaral El Viento, Chacantá, Mucuchachí y Mucutuy.
GuaraqueGuaraque, Río Negro y Mesa de Quintero.
Padre NogueraSanta María de Caparo.
La entrega de hoy la denominamos "Los padres camineros", para rendir tributo de reconocimiento y admiración, por una encomiable labor donde los presbíteros católicos unieron lo espiritual con lo material, iniciando la construcción de las vías carreteras que marcaron un hito que perdurará por siempre, donde la iglesia católica siembra el camino para mejorar la calidad de vida de los habitantes que parecen estar escondidos entre y detrás de la cordillera de mayor altura de Venezuela. 
Se explica sobre el proceso fundacional de los españoles para los pueblos sureños. También se menciona de reseñas de distinguidos ciudadanos de esas comunidades.
El inicio del poblamiento del sur de Mérida.
Por otra parte, la definición de los criterios que llevaron a los españoles en el proceso fundacional de la red de pueblos sureños con su arquitectura altoandina, partió de seguir los requerimientos planteados en las Leyes de Indias promulgadas en el año 1573 por el rey Felipe II y cuyo nombre completo es “Recopilación de Leyes de los Reynos de Indias”-, considerada por algunos autores como Chueca Goitia (1968) o Brewer-Carias (2008), como la primera legislación urbanística conocida en el mundo.

Por ello, la ubicación de estos asentamientos fue definida inicialmente por los pueblos originarios y posteriormente por los españoles o ciudadanos europeos y venezolanos en tiempos republicanos, caso de Canaguá en el año 1872, en la amplitud de los valles entre montanos de las cuencas de los ríos Chama y Capurí, que desde lo geográfico con una extensión aproximada de 320 000 hectáreas vino a ser parte del ramal sudoccidental de su Sierra Nevada con características geológicas de relieve extenso y macizo, limitada por el norte con el valle del Chama, con la Sierra Nevada por el noreste, con el macizo del Uribante con los páramos río Negro y El Molino por el sudoeste.

Las Carreteras de los "padres camineros".
A principios de la década de los años cincuenta, viene a concretarse, con mayor relevancia, a través de los “Padres Camineros”, la significancia del rol de la Iglesia Católica con uno de sus presbíteros adscritos a la Arquidiócesis de Mérida y emblemático emprendedor sureño, cuando se registra el hecho histórico regional (Moreno, 2018), de que el 14 de marzo de 1954 se concluyó la carretera que se inició en Santa Cruz de Mora, aldea San Isidro Alto y terminó en Canaguá. Fue todo un acontecimiento. Los principales promotores de este hecho fueron el padre José Eustorgio Rivas y don Eugenio Mora Molina.
Será esa obra, el cambio en pro del desarrollo y modernización del sur merideño quedando refrendado el encomio de amor católico bajo de esa gesta bajo el nombre de los padres camineros del sur merideño.

Así lo resalta el presbítero Honegger Molina García (2024), el cómo fueron bautizados aquel grupo de insignes hombres de sotana que transitaron, primero a caballo y, posteriormente, abriéndose paso entre las montañas con los primeros trazos de las carreteras que llevaron el progreso a los Pueblos del Sur de Mérida. Continúa en su reseña conmemorativa de los 69 años de primera llegada de Jeep a Canaguá, de que aquella proeza animó en 1955 a otros Sacerdotes y vecinos sureños para promover la construcción de varias carreteras. Así tenemos que comenzaron a construirse las carreteras que van desde Canaguá hasta Guaraque por la vía de Capurí, la de Mucutuy - Mucuchachí, El Morro y Aricagua, con los sacerdotes: Vicente Alarcón en Guaraque, Crescencio Parra en Mucutuy, Alejandro Arias en Pueblo Nuevo, Boanerges Uzcátegui en El Morro y Pedro Moreno en Aricagua. Trabajaron sin descanso, con largas y extenuantes jornadas denominadas las cayapas de las carreteras.
Lo indudable es que la primeras carreteras fue un factor clave en el desarrollo de la región del sur merideño, mejorando la calidad de vida, fomentando la economía y la cultura, y promoviendo el intercambio cultural entre la región y el resto de Venezuela. La actualidad registra toda una suma de indicadores del Desarrollo Humano con dramáticas estadísticas en la integralidad del desenvolvimiento de su sociedad, es un reflejo de la oscura noche sin estrellas en el cielo de esperanza que los ha envuelto desde las casi tres últimas décadas.

Síntesis de reseñas de distinguidos ciudadanos de esas comunidades, que aparecen en extenso en el libro: 
Será Don Teodulfo Sosa Molina uno de sus ciudadanos más emblemáticos, razón por la cual el Lic. Ramón Sosa Pérez, Cronista del Municipio Arzobispo Chacón, escribió una sentida semblanza titulada “En marcha eterna, el último roble del sur” que fue leída al momento en que se efectuaron sus honras exequiales el día viernes 20 de diciembre de 2024 a las 2:00 pm:
Sagacidad asombrosa, memoria de portento, respuesta pronta: la
personalidad que imantaba nomás tratarlo porque Don Teodulfo era
avasallante en distintivo de bonhomía. Supo imponer su carisma como
cualidad personal por encima de cualquier consideración.
Nadie como él para disponer del aforismo pertinente, la chuscada asertiva, la
ocurrencia obsequiosa, sin que importara si era de alta alcurnia o el más
modesto de los parroquianos quien la recibía.
Conoció a plenitud la psicología social de sus pueblos y nadie escapó a su juicio
afectuoso y certero a la vez, porque en 99 años de vida su experiencia le daba
crédito a la respuesta.

Extendió la mano de primero ante el párroco y le franqueó de entrada la
amistad como luego lo haría con la misma disposición de ánimo ante 2
personalidades nacionales que visitaron su pueblo; Rafael Caldera y el
Presidente Carlos Andrés Pérez, en sucesivos momentos de su historia.

La visita de su correligionario político Rafael Caldera a Canaguá sirvió para
franquearle su casa. Amigo del dominó, jugaba el dirigente verde y la hora se
sobrepasó del límite establecido, por lo que Don Teodulfo sugirió que ya era
hora de dormir. Ni el Dr. Germán Briceño Ferrigni, ni César Cañas Angarita,
quisieron desairar al líder y prefirieron callar. Don Teodulfo Sosa miró
repentinamente el reloj, se acercó a la mesa de juego con su jocosidad: “Será
muy Dr. Caldera, ¡pero llegó la hora de dormir!”.

Don Teodulfo Sosa Molina fue lección de vida, optimista siempre, vivió a
plenitud sus 99 años y jamás le oímos hablar de desesperanza. Su palabra se
orientaba al mañana, al tiempo por venir, a construir, a hacer y ser
ciudadanos, útiles al prójimo.

El renombre y prestigio de los pueblos y sus sociedades deviene de sus valores patrimoniales culturales, arquitectónicos, ambientales, paisajísticos, religiosos, que, entre otros, no se puede obviar a la fragua de sus prohombres, nacidos y renacidos en sus predios. Ante ello, Mesa Quintero, entre otros valiosos ciudadanos, encuentra en Elis Saúl Molina Sánchez, razón por la cual se incorpora al documento una semblanza escrita por sus hijos como homenaje post morten:

Recordar a Elis Saúl Molina Sánchez es evocar a un hombre íntegro, de
corazón inmenso y sonrisa eterna. Su mayor inteligencia no residía solo en la
lógica de los números o en su vasta capacidad de trabajo, sino en su don para
acercarse a todos con humildad y empatía. Fue un ser humano excepcional
cuya presencia, directa y franca pero siempre respetuosa, dejaba una huella
imborrable en cada persona que tuvo el privilegio de conocerlo.

Nació el 7 de diciembre de 1951 en Mesa de Quintero, estado Mérida, siendo
el quinto de nueve hermanos en el hogar de Jesús Manuel Molina Pérez y
Josefa Elba Sánchez de Molina. Desde niño destacó por su inteligencia, y a los
11 años fue llevado a formarse en el Seminario San Buenaventura de Mérida.
Aquellos años, como él mismo reconocía, dieron la estructura fundamental a
su personalidad, forjando la disciplina, los valores y la fe que lo guiarían por el
resto de su vida. Culminó su formación como bachiller en humanidades y
ciencias e ingresó a la Universidad de Los Andes, donde se graduó como
Ingeniero Civil con uno de los promedios históricos más altos de la facultad.

Hombre de ciencias, análisis y metodología, su vida profesional fue un
testimonio de trabajo incansable. Inició su carrera en la administración
pública, sirviendo en el Consejo Municipal de Mérida y como Director de Obras
Públicas de la gobernación. Durante más de 25 años, compartió su
conocimiento como docente en la facultad de Ingeniería, dejando una marca
en generaciones de nuevos profesionales. Paralelamente, como empresario y
fundador de empresas familiares, su visión trascendió. Se enfocó en el
desarrollo de viviendas, construyendo más de 20 000 unidades en Venezuela y
llevando su talento más allá de las fronteras, a Panamá y Perú. Su sello era el
valor de la palabra dada, una garantía de confianza y respeto.

Se reconocen los aportes del Lic. Ramón Sosa Pérez (2024), cronista del municipio Arzobispo Chacón, el Ing. MSc. Jesús Araujo Contreras (2025) o la Dra. Ing. For. Yolanda Molina García (2025), académicos e investigadores de la Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales de la Universidad de Los Andes, que, entre otros importantes autores comprometidos con la sociedad de los Pueblos del Sur, contribuyeron a levantar importante diagnóstico complementario expuesto en diferentes aspectos y planteados a continuación:
Principales problemas que presentan los Pueblos del Sur para alcanzar de manera integral su Desarrollo Sostenible.
Otros problemas que afectan la dinámica socioproductiva de los Pueblos del Sur.
Dificultades desde la dimensión ambiental.
Violencia ciudadana y género.
Limitaciones político institucionales.
Principales valores y limitaciones del gentilicio que representan a los
Pueblos del Sur.
Desde lo urbano, arquitectónico e infraestructuras.
Desde los valores patrimoniales tradicionales culturales y de apropiabilidad del territorio.
Limitaciones que presentan los Pueblos del Sur para alcanzar su Desarrollo Rural Sostenible.

Mérida, 18 de mayo de 2026
Germán Monzón Salas

6 comentarios:

  1. Dar a conocer tan encomiables historias produce un gran bienestar en quienes amamos a nuestro país. Felicitaciones amigo Germán

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    1. Rafael Dávila. Muy querido amigo, siempre consecuente y con alentadoras notas de un trabajo realizado por la ayuda de muchos, pero especialmente por los profesores doctores Omar Antonio Guerrero y Wilver Contreras Miranda, destacados ciudadanos, sabios en muchos campos y en la escritura, con quienes estamos desarrollando un programa de desarrollo para el estado Mérida y los Andes.
      Un providencial regalo de la vida la formación de un equipo de amistad y con el norte del bien común.
      Rafael, gracias por su nota. Un abrazo. GMS

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  2. Excelente resumen y semblanza de los padres camineros y acontecer en esa tierra entre montañas por descubrir

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    1. Académico Wilver Contreras Miranda.
      La Providencia nos ha permitido la realización de varios libros, formando una colección para el desarrollo integral de Mérida.
      Su sabiduría y capacidad de entrega y servicio permite que las ediciones tengan una especial marca, donde domina su arte en la escritura, acomodo final de los textos y la diagramación.
      Celebro su nota para el presente blog, donde agradecemos al Santo Cristo de Aricagua, así como recogimos testimonios de ciudadanos que entregaron su devenir y acciones para la conservación cultural de esas hermosas y extensas comunidades merideñas.
      Bendiciones a la vida por la formación de un equipo con el interés supremo de servir a Mérida a través del bien común.
      Gracias, un abrazo GMS

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  3. Felicitaciones por su excelente trabajo literario, sobre los "Curas Camineros" , grupo de heroicos y visionarios sacerdotes católicos, al cual perteneció mi querido y admirado hermano, Pbro. Licdo. Pedro Antonio Moreno Uzcategui.

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    1. Dr. Guido Moreno. Conocí al Pbró. Pedro Moreno, también leí sus libros, un sacerdote admirable que recorrió nuestra geografía física y humana, siempre oportuno en su palabra espiritual y recomendaciones. Al igual que Ud. nos sentimos orgullosos de su hermano que dejó su impronta en la Iglesia Católica y muy reconocido y querido en los Pueblos del Sur de Mérida. Lo que podamos decir de él siempre será poco para sus infinitos merecimientos de bondad espiritual y humana.
      Gracias por escribir en el blog y recordar a un ilustre y eterno merideño. GMS

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