domingo, 26 de febrero de 2012

N°32 MENSAJE DEL PAPA BENEDICTO XVI PARA LA CUARESMA 2012.

N ° 32, febrero 2012

Recibí de mi excelente amigo Dr. Rafael Quintero M. el mensaje del Papa Benedicto XVI, para la cuaresma 2012, lectura muy importante que se convierte en una oración para modelar el comportamiento humano. La idea es difundir tan importante oración, lección de humanidad.
A mis amigos les recuerdo lo siguiente: 
Pueden reenviar el Blog utilizando el link que les llega para su vista.  Quien pueda acusar recibo en alto grado lo estimaría.  Gracias

N ° 32, febrero 2012
 MENSAJE DEL PAPA BENEDICTO XVI PARA LA CUARESMA 2012.
Una oración para modelar el comportamiento humano


            Debo advertir que resulta una tarea difícil tratar de reducir un escrito donde todo su contenido es de suma importancia, por eso en gran parte se conserva el texto original. Intentaré resumir el mensaje de Benedicto XVI sobre la cuaresma, para hacerlo más fácil en su lectura:
El corazón de la vida cristiana se confunde con la caridad. Se trata de renovar nuestro camino de fe personal y comunitaria. La cuaresma la marca, la oración, el compartir, el silencio, el ayuno y la alegría de la pascua.
Para este año propone:
El Santo Padre dice, Tomado de la Carta de los Hebreos: “«Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras» (10,24).  “Confiar en Jesucristo como sumo sacerdote, que nos obtuvo el perdón y el acceso a Dios. El fruto de acoger a Cristo es una vida que se despliega según las tres virtudes teologales: se trata de acercarse al Señor «con corazón sincero y llenos de fe» (v. 22), de mantenernos firmes «en la esperanza que profesamos» (v. 23), con una atención constante para realizar junto con los hermanos «la caridad y las buenas obras»”
Su  santidad luego dice “Me detengo en el versículo 24, que, en pocas palabras, ofrece una enseñanza preciosa y siempre actual sobre tres aspectos de la vida cristiana: la atención al otro, la reciprocidad y la santidad personal.”
1. “Fijémonos”: “la responsabilidad para con el hermano.”
En el evangelio se encuentra la invitación a “fijarse”, aspecto que se explica cuando Jesús invita a los discípulos “«fijarse» en los pájaros del cielo, que no se afanan y son objeto de la solícita y atenta providencia divina (cf. Lc 12,24), y a «reparar» en la viga que hay en nuestro propio ojo antes de mirar la brizna en el ojo del hermano (cf. Lc 6,41)”.
También se evidencia en los siguientes  aspectos:
  A) “Fijar la mirada en el otro, ante todo en Jesús, y a estar atentos los unos a los otros, a no mostrarse extraños, indiferentes a la suerte de los hermanos. Sin embargo, con frecuencia prevalece la actitud contraria: la indiferencia o el desinterés, que nacen del egoísmo, encubierto bajo la apariencia del respeto por la «esfera privada».”
B)Hoy Dios nos sigue pidiendo que seamos «guardianes» de nuestros hermanos (cf. Gn 4,9), que entablemos relaciones caracterizadas por el cuidado reciproco, por la atención al bien del otro y a todo su bien.”
C) “El Siervo de Dios Pablo VI afirmaba que el mundo actual sufre especialmente de una falta de fraternidad: «El mundo está enfermo. Su mal está menos en la dilapidación de los recursos y en el acaparamiento por parte de algunos que en la falta de fraternidad entre los hombres y entre los pueblos» (Carta. enc. Populorum progressio [26 de marzo de 1967], n. 66).”
D) Se impone desear el bien para los demás en todos los aspectos físico, moral  y espiritual. El bien protege la vida. El bien al prójimo significa querer y hacer el bien al otro.
E) “«fijarse», de mirar con amor y compasión. ¿Qué es lo que impide esta mirada humana y amorosa hacia el hermano”
F) “«Reprende al sabio y te amará. Da consejos al sabio y se hará más sabio todavía; enseña al justo y crecerá su doctrina» (Pr 9,8ss). Cristo mismo nos manda reprender al hermano que está cometiendo un pecado (cf. Mt 18,15).” “Frente al mal no hay que callar”
2.” “Los unos en los otros”: “el don de la reciprocidad.”
Hay que convertirse en “guardianes” de los demás:
A) Una sociedad como la actual puede llegar a ser sorda, tanto ante los sufrimientos físicos, como ante las exigencias espirituales y morales de la vida. En la comunidad cristiana no debe ser así.
B) “Los discípulos del Señor, unidos a Cristo mediante la Eucaristía, viven en una comunión que los vincula los unos a los otros como miembros de un solo cuerpo. Esto significa que el otro me pertenece, su vida, su salvación, tienen que ver con mi vida y mi salvación. Aquí tocamos un elemento muy profundo de la comunión: nuestra existencia está relacionada con la de los demás, tanto en el bien como en el mal; tanto el pecado como las obras de caridad tienen también una dimensión social.”
C) “La caridad para con los hermanos, una de cuyas expresiones es la limosna —una típica práctica cuaresmal junto con la oración y el ayuno—, radica en esta pertenencia común. Todo cristiano puede expresar en la preocupación concreta por los más pobres su participación del único cuerpo que es la Iglesia. La atención a los demás en la reciprocidad es también reconocer el bien que el Señor realiza en ellos y agradecer con ellos los prodigios de gracia que el Dios bueno y todopoderoso sigue realizando en sus hijos.”
3. “Para estímulo de la caridad y las buenas obras”: caminar juntos en la santidad.”
A) “Esta expresión de la Carta a los Hebreos (10, 24) nos lleva a considerar la llamada universal a la santidad, el camino constante en la vida espiritual, a aspirar a los carismas superiores y a una caridad cada vez más alta y fecunda (cf. 1 Co 12,31-13,13). La atención recíproca tiene como finalidad animarse mutuamente a un amor efectivo cada vez mayor, «como la luz del alba, que va en aumento hasta llegar a pleno día» (Pr 4,18), en espera de vivir el día sin ocaso en Dios. El tiempo que se nos ha dado en nuestra vida es precioso para descubrir y realizar buenas obras en el amor de Dios.”
B) “Los maestros de espiritualidad recuerdan que, en la vida de fe, quien no avanza, retrocede. Queridos hermanos y hermanas, aceptemos la invitación, siempre actual, de aspirar a un «alto grado de la vida cristiana» (Juan Pablo II, Carta ap. Novo millennio ineunte [6 de enero de 2001], n. 31). Al reconocer y proclamar beatos y santos a algunos cristianos ejemplares, la sabiduría de la Iglesia tiene también por objeto suscitar el deseo de imitar sus virtudes. San Pablo exhorta: «Que cada cual estime a los otros más que a sí mismo» (Rm 12,10).”
C) “Ante un mundo que exige de los cristianos un testimonio renovado de amor y fidelidad al Señor, todos han de sentir la urgencia de ponerse a competir en la caridad, en el servicio y en las buenas obras (cf. Hb 6,10). Esta llamada es especialmente intensa en el tiempo santo de preparación a la Pascua. Con mis mejores deseos de una santa y fecunda Cuaresma, os encomiendo a la intercesión de la Santísima Virgen María y de corazón imparto a todos la Bendición Apostólica.
Vaticano, 3 de noviembre de 2011
BENEDICTUS PP. XVI “

Germán Monzón Salas
26/02/2012





1 comentario:

  1. Alba Marina Trejo Guerrero27 de febrero de 2012 a las 17:04

    Ha sido la mejor lectura en el día de Hoy lunes sobre todo comenzando el tiempo de Cuaresma. "Gracias" detalles que llegan al corazón y te hacen reflexionar que el hombre quiere vivir en mejores tiempos: de Paz, tranquilidad de compartir y de Amor al prójimo.

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