Las palabras y escritos del
cardenal Baltazar Porras son un regalo de fe e historia para enaltecer el alma
espiritual de Venezuela.
Empiezo por agradecer infinitamente la oportunidad que me regala su eminencia reverendísima (S.E. R.) Cardenal Baltazar Porras Cardozo, por permitirme presentar su libro Crónicas desde El Ávila, compilación Enero-Diciembre 2024, siendo apenas un aficionado a la escritura y la historia, eso sí, ya subido en el octavo escalón de la existencia humana; él con tantísimos y preclaros amigos aquí, allá y más lejos, darme ese honor es un gesto que me deja sin palabras y me coloca ante un compromiso de marca mayor, inmensamente honrado y conmovido que espero pueda cumplir aun cuando sea de pobre resultado.
Me coloca ante un
escenario muy selecto, en la sede de nuestra querida institución, la Academia
de Mérida, que reúne el mayor nivel de cultura y expresión de humanidad y
servicios para la entidad, con integrantes de muchas procedencias y variados
méritos, por la característica multidisciplinaria del organismo.
El acto de presentación del libro se rigió por un programa especial que muestro a continuación:
Para el presente blog voy a utilizar fragmentos del discurso escrito y gráficas del acto celebrado en la Academia de Mérida con un programa especial, una sesión con una importante concurrencia celebrado en la tarde del día, miércoles 18 de febrero del presente año en la sede de la institución en la ciudad de Mérida Venezuela.
| Presídium del acto con la dirección de la Académica Dra. Ana Hilda Duque |
| Sala principal de la Academia de Mérida |
Ahora voy a leer unas plegarias para acercarnos a la personalidad que me da esta magnífica oportunidad; las mismas las tomé de la parte final de la homilía pronunciada en la Catedral de Mérida, en la concelebración eucarística de la toma de posesión canónica del arzobispado de Mérida, el 5 de diciembre de 1991:
- Virgen Santísima Inmaculada, Patrona de esta Arquidiócesis de Mérida, a tus pies, en el ábside de este templo catedral, te veneramos todos los merideños.
- · Bendice mi ministerio arzobispal en esta hora de gracia, en que el Santo Padre nos convoca a la nueva evangelización de América Latina.
- · Dame el bálsamo de tu consuelo en medio de las dificultades y tribulaciones.
- · Concédeme la fuerza de ser, antes que nada, evangelizador, maestro de la fe y de la oración, catequista y teólogo, iluminador con la luz de la Palabra Divina de todas las situaciones humanas.
- · Otórgame el don de la solicitud por los más pobres y sufridos; de ser servicial con todos, en especial con mis hermanos sacerdotes.
- · Dame la sabiduría que brote de la contemplación. Que tu Hijo Jesucristo sea para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve. Amén.
Al leerlas o escucharlas,
nos podemos interrogar sobre las aspiraciones y propósitos del arzobispo
Baltazar Porras en ese momento, tal vez al seguir sus pasos de toda esta
entrega de servicio católico en Mérida, en Venezuela y gran parte del mundo
cristiano, siempre con alegría, dedicación y probidad; cada uno de nosotros
tendrá una interpretación particular. Podemos pensar o imaginar cuántos hay o
existimos con esa disposición, con esa claridad de alma y espíritu para
entregarse a sus semejantes. Ahora me atrevo a agregar el testimonio personal
que aspiro poder identificar en su incansable trabajo de servicio y apostolado.
De sus plegarias interpreto:
Una clara búsqueda de Dios y de la perfección para
merecer la vida eterna. Una súplica donde se identifica petición,
intercesión, acción de gracias, consagración y entrega para Mérida.
Una invocación divina con humildad y dependencia de
Dios y con proyección que impulsa la iglesia para nuestra América Latina.
Pide la fortaleza espiritual como declaración
de entrega de su vida para su iglesia, su gente, su pueblo, sin importar los
esfuerzos, dedicación y sacrificios.
Creó una gigante contribución con su acción directa
de continua cercanía pastoral y comunicación, escrita, radial y por televisión,
donde destacan sus misas dominicales que alcanzan el orbe total.
Nunca olvida a los pobres, sufridos y hermanos
sacerdotes; es así como encontramos una destacada acción donde logró llegar a
todos ellos, no olvidando a los necesitados, sufrientes y siempre pendiente de
sus hermanos y queridos hermanos en Cristo.
Nos revela y presenta una súplica profunda y serena que revela el anhelo del alma por la sabiduría divina, no aquella que se adquiere solo con el estudio, sino la que nace del silencio, la contemplación y la intimidad con Dios. Se reconoce la fragilidad humana y se pide un sostén firme en medio de las dificultades.
Conociendo
la intensa y provechosa actividad de fe y religión de su S.E.R. Cardenal
Baltazar Porras Cardozo, seguro que encontraremos respuestas y maravillas de su
actuación a nivel parroquial, como sacerdote, obispo, arzobispo, cardenal, como
ciudadano y amigo; a todos nos ha dejado asombrados de su larga actuación
pastoral, como él dice, con olor a oveja, en la cercanía del pueblo,
recorriendo toda su geografía humana y física, con capacidad para oír e
inteligencia para discernir y comportarse con el pueblo, con la sociedad, con
la gente, con la universidad y sus autoridades, con su profesores y
estudiantes, sin dejar de recorrer veredas, senderos de llano y serranía, de
tiempos de lluvias, de calor y frío, sin dejar a nadie que solicitó su ayuda se
quede sin amparo y comprensión; siempre partidario y seguidor del dialogo,
cimentado en la fe, el amor y el respeto entre los seres humanos.
Ante esos rasgos
expresados sucintamente, podemos decir que estamos ante un observador de la fe,
con una sólida formación sacerdotal y expresión de claro y provechoso
desempeño mundial; un apóstol de Dios para triunfar y extender su reino, como
un labriego con una siembra para el triunfo del bien sobre el mal, siempre
rimando con capacidad, con saber filosófico-teológico unido a su profunda
humanidad de servicio, discernimiento y bondad.
Al final de la presente publicación voy a colocar el link o enlace que permite acceder al total del discurso preparado el 27 de octubre de 2025; pero que por razones de no permitirle venir a Mérida al Cardenal Porras, el mismo fue postergado, y es hoy, cuando apenas leo sumario de ese escrito. Voy a colocar otros fragmentos del discurso y también mostrando otras gráficas de tan importante acto.
Baltazar, en su condición de historiador y geógrafo vislumbro la factibilidad de las propuestas que hemos venido desarrollando en materia de la modernización de las carreteras del estado Mérida y de los Andes con su impacto en regiones aledañas de los llanos y sur del lago de Maracaibo; razón por la cual, en el libro “Rutas del Progreso Despertar de un nuevo impulso para los Andes y Venezuela”, su prólogo despunta en ser asertivo, motivador y esperanzador en sus comentarios muy favorables. En breve espacio condensó un completo resumen donde lució su condición de geógrafo, con un hermoso reconocimiento para los autores de esa obra y la admiración del trabajo que se presenta para la modernización vial de Mérida y los Andes. Por si fuera poco, me hizo un regalo inmenso al escribir la presentación de mi último libro “Encuentro con la Vida” quedando muy impactado y agradecido por su benevolencia al aceptar esa petición, con un hermoso y singular contenido de la escritura en todos los tiempos.
Del tiempo en la capital
de Venezuela es el libro que trata de una compilación de enero-diciembre de
2024 con parecidos a libro, Escritos de Auxiliar. En la obra analizada
se presentan 34 artículos crónicas desde el Ávila, 14 escritos de homilías, 12
escritos y discursos y 11 textos de eventos especiales con su presencia.
https://drive.google.com/file/d/1I3GC99UEMMe7ObGsNhTseghYdHwOypDv/view?usp=drive_link

Me encantó el análisis de éste hermoso transitar del SER. Cardenal Baltazar Porras Cardozo por un año dónde el centro es la canonización de nuestro San José Gregorio Hernández, la insistencia por el perdón y la cristiandad, felicidades amigo Ing GMS.
ResponderEliminarExcelente discurso. Se engalanó la sesión
ResponderEliminarUn discurso hilvanado donde se congrega la sabiduría y la humildad virtudes inherentes en presencia del Espíritu Santo🙏.
ResponderEliminarUn discurso hilvanado donde se congrega la sabiduría y la humildad virtudes que se congrega en presencia del Espíritu Santo🙏.
ResponderEliminarUn discurso hilvanado donde congregan la sabiduría y la humildad virtudes inherentes en presencia del Espíritu Santo🙏.
ResponderEliminarJulio, estimado amigo. Gracias por sus palabras también iluminación del espíritu santo. Afectos
EliminarReligiosos como nuestro Cardenal son la sal de la vida que da esperanzas para un futuro muy esperado. Felicitaciones German por tan atinadas palabras.
ResponderEliminarRafael Dávila. El cardenal Porras es un prelado sobresaliente, un orgulloso para toda Venezuela. Gracias por su nota. Salidos
EliminarSER Cardenal Baltazar Porras, un hombre de Dios, de humilde corazón pero rico en nobles sentimientos, sus palabras tocan lo más sensible del corazón humano. Gracias por compartir. Un saludo cordial,
ResponderEliminar. Luisa Márquez
SER, Cardenal Baltazar Porras, un hombre de Dios, humilde de corazón, pero rico en nobles sentimientos. Sus palabras tocan más allá del sentimiento humano. Gracias por compartir. Un saludo cordial. LTM.
ResponderEliminarApreciada Luisa. Comparto a plenitud sus palabras para nuestro querido Cardenal Baltazar Porras Cardozo. Pedimos para él bendiciones del Señor y cuidados para su intelecto que siempre sirve y comprende a Venezuela. Gracias por escribir. GMS
EliminarExcelente felidades
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