50 AÑOS DE EGRESADOS DE LA CASA QUE VENCE LAS SOMBRAS (Primera parte)
Esta publicación va dedicada de manera especial a las familias de La Universidad Central de Venezuela (UCV), de la Facultad de Ingeniería Agronómica y a las nuestras, así como a los egresados que celebramos el quincuagésimo aniversario de haber salido en diferentes profesiones como graduados, y así egresados de las diferentes facultades de la UCV.
La portada de este Blog se engalana con una vista parcial de las nubes de Alexander Calder, las cuales cumplen dos funciones, la primera decoración y la segunda para regular la acústica del amplio espacio del Aula Magna de la UCV.
La Asociación de Egresados y amigos de la UCV, es una Asociación Civil sin fines de lucro, creada en el año 2004, para promover y fortalecer vínculos entre los egresados y su universidad, en un ambiente de equidad, pluralidad, democracia y autonomía universitaria.
En el 2006 instauró el Premio Anual Alma Mater, galardón creado para estimular y valorar el aporte de los egresados ucevistas al país y al mundo, dicho galardón correspondiente al año 2017 fue entregado en el marco de la celebración del día del egresado Ucevista.
La Asociación de Egresados y amigos de la UCV, es una Asociación Civil sin fines de lucro, creada en el año 2004, para promover y fortalecer vínculos entre los egresados y su universidad, en un ambiente de equidad, pluralidad, democracia y autonomía universitaria.
En el 2006 instauró el Premio Anual Alma Mater, galardón creado para estimular y valorar el aporte de los egresados ucevistas al país y al mundo, dicho galardón correspondiente al año 2017 fue entregado en el marco de la celebración del día del egresado Ucevista.
Aula Magna UCV. El día 30 de mayo de 2017 celebramos en el Aula Magna de la UCV, un acto solemne para conmemorar los cincuenta años de haber egresado, de diferentes facultades de la institución, los alumnos que habiendo cumplido los requisitos de ley, alcanzaron diferentes grados de las distintas profesiones que enseña la universidad.
| Rectora de la UCV, interviene en la celebración del acto |
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| Presidium del acto del 30/05/2017 |
Bajo un esquema, solemne pero sencillo el acto del quincuagésimo año de egresados, contó con la presencia de autoridades de la casa de estudios, encabezado por la rectora Cecilia García-Arocha, del presidente de La Asociación de Egresados profesor Miguel Génova, del Dr. Rafael Muci-Mendoza, galardonado con el premio Alma Mater 2017, así como los asistentes al Aula Magna, entre los cuales estamos presentes quienes recibiremos el botón de oro de los 50 años de egresados.
| Parte de asistentes al Aula Magna |
| Ing. Alix García encaminada a recibir su botón de 50 años |
De ese acto destaco, que al nombrar a la distinguida condiscípula Ingeniero Agrónomo Alix García retumbó el Aula Magna, con la afirmación de haber sido ella la primera mujer en acceder por votación como primera mujer de un equipo rectoral de la UCV.
La constancia y el afecto de unos pocos, con palpitar lleno de cariño y comprensión de los recuerdos que anidamos en nuestros corazones, nos permitió de manera solemne, subir por segunda vez al proscenio de la grandiosa Aula Magna de la UCV, allí nos premiaron con un botón denominado de oro por el arribo al quincuagésimo aniversario del egreso como profesionales de la casa que vence las sombras, más de un centenar de "setentones", de diversas profesiones de unos de los doscientos mil profesionales egresados de sus aulas, fuimos premiados en un sencillo, solemne y vibrante acto protocolar, donde nos obsequiaron a nuestros espíritus, por parte de las autoridades rectorales de esa primera y antigua casa de estudios superiores de Venezuela, también con el patrocinio de la Asociación de Egresados de la UCV, con la solemne distinción otorgada al Dr. Rafael Muci Mendoza, sobresaliente médico con servicios en el campo de la docencia, investigación y ejercicio del apostolado de curar y sanar a sus congéneres, lo cual le valió el premio de Alma Mater que otorga la universidad, sin duda un catedrático ucevista distinguidisimo.
El informó a través de un memorable, profundo y solemne discurso la realidad de la situación sanitaria de nuestra dolida y sufrida Venezuela, en manos de unos desalmados que buscan acabar y derrumbar todo.
La rectora García Arocha, en una oratoria valiente, a la que nos tiene acostumbrados, hizo otra vez gala de su valor y capacidad de entrega, en favor de la institución y el país, sin ceder ni un milímetro a sus condiciones libertarias y democráticas, que me permitió al darle la mano felicitarla por su valentía y declararle mi admiración.
A continuación citaré fragmentos tomados del magistral discurso del Prof. Dr. Muci-Mendoza, quien expresa en su ideario, una serie de etapas para el desarrollo de los servicios de salud en Venezuela, donde hace mención de (cursivas):
Hace 55 años, bajo las Nubes Acústicas de Calder en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, recibí mi título de Médico Cirujano de manos del Rector Magnífico Francisco De Venanzi…;
La idea de que el conocimiento es luz y la ignorancia tinieblas se encuentra en el núcleo del gnosticismo cuyos vínculos con algunas de las tradiciones cristianas primitivas son bien conocidas. La gnosis plantea que el conocimiento de Dios absoluto e intuitivo está en el conocimiento de uno mismo, pues el ser humano no es otra cosa que una centella de luz divina prisionera en el cuerpo del hombre.
El simbolismo de la luz, por lo demás, es prácticamente uno de los universales de la cultura. Aparece la luz como la forma suprema en la transformación de la realidad, el paradigma de la vida, de la felicidad, del triunfo; la luz impregna todos los rincones de la comprensión que el hombre aspira alcanzar, la luz es gozo, esperanza, felicidad: es vida, por eso el poeta Luis Pastori la incluyó en nuestro himno universitario donde brilla la alegoría de la luz venciendo a las sombras en que el régimen criminal nos mantienen sumidos pero no vencidos.
Y es que para nosotros los universitarios, la autonomía es luz, es condición indispensable para el desarrollo del pensamiento crítico, de la pluralidad de ideas, de la libertad del pensamiento y del verdadero amor por la democracia.
La cuarta etapa es una de modernización iniciada en 1936, cuando se crea el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, cuyo primer titular fue el doctor Enrique Tejera Guevara. Se produce la transformación de la Junta de Beneficencia Pública de Caracas; se crean las cátedras clínicas de todas las especialidades médicas; y se funda el Consejo Venezolano del Niño. Se trata de una época de fecunda ebullición y gestación, de anhelo de reformas y mejoras que llevan a la ciencia médica venezolana a la altura de las naciones más avanzadas.
La quinta etapa la he llamado, la Involución de la medicina pública y Evolución de la medicina privada. Para el momento del inicio de nuestros estudios médicos, el Hospital Vargas de Caracas era el centro de referencia nacional para pacientes de todo el país que venían en la búsqueda de comprensión para sus quejas y cura para sus dolores. Allí se formaron las grandes escuelas de clínica médica y cirugía. Médicos privados enviaban sus pacientes tras la pista de un diagnóstico acertado, o para la realización de exámenes complementarios que no se hacían fuera de su perímetro, o para alguna complicada intervención quirúrgica. Muchos de nuestros profesores hablaban fluidamente dos o tres lenguas, tenían estudios de postgrado en el exterior y habían regresado a esparcir su semilla en ese terreno abonado que fuimos nosotros. Eran momentos en que la atención médica se percibía como un acto de beneficencia y no como un derecho humano como luego con pertenencia lo ha sido.
Se habían fundado hospitales a todo lo largo y ancho de la geografía nacional y allá se fueron posgraduados a modificar viejas maneras de hacer, retoñando por doquier el verdor del progreso médico. El Hospital Universitario de Caracas amenazó con el cierre del Hospital Vargas. Visionarios no lo permitieron, y sobre su muerte cierta, como ave Fénix, se alzó la Escuela de Medicina José María Vargas.
Con el paso del tiempo, las políticas de salud fueron cambiando sin que se trazara un plan para garantizar su continuidad. La politiquería inició el deterioro de los servicios públicos de salud; buenos planes eran rechazados por provenir de otra tolda política.
La sexta etapa en este declive hacia el precipicio y la destrucción, la he denominado La Entrega. Comienza en 1999, dieciocho años atrás, con la llamada Tragedia de Vargas… En ese infausto momento, el gobierno venezolano permite el ingreso de 500 "médicos" cubanos a la costa varguense. Y aquellos médicos venezolanos que nos desplazamos a brindar ayuda en las áreas de necesidad, nos fue negado el acceso.
Es bien conocida la existencia de un ministerio cubano en la sombra, paralelo al Ministerio de Salud y Desarrollo Social, la Misión Médica Cubana rezumante de ignorancia y de desconocimiento de la idiosincrasia nostra, amparada por quienes han pisoteado los principios éticos y morales de nuestro oficio, y ante la indiferencia del conglomerado médico.
De estos médicos esclavos del régimen cubano se sabe que muchos han desertado. Desde 2007 se puso en marcha como estrategia política la Misión Barrio Adentro, un plan político e ideológico presentado con disfraz de misión humanitaria, entregado a la Misión Cubana pero que en sus normas, regulaciones y administración no funciona integrado al Ministerio de Salud de Venezuela, desconociendo las leyes de la república y las ideas y propuestas del Maestro José Ignacio Baldó. En fin, una pobre medicina pobre para pobres…
La pobreza de la salubridad es terrible, catastrófica, pero en un estado delincuente, en un narcoestado, en medio de las balas, la muerte, los gases lacrimógenos y los heridos el pueblo despertó, se impone un ingente deseo de retomar todo cuanto se nos ha robado, y estoy seguro de que así será…
Somos padres huérfanos y abuelos anhelantes, nuestros hijos y nietos que luchen con ahínco y fe desde allá que la pesadilla roja toca su final y aquí les esperamos. A mis discípulos que tengan fe, que el éxito coronará sus esfuerzos, que siempre mantengan un espíritu juvenil y contestatario, que su formación, inacabable, se balancee entre la atención del enfermo a la cabecera de la cama, el estudio serio y continuado, y la meditación para aquilatar sus ideas; todo ello para gloria de nuestra patria, de nuestra universidad y de la medicina…
A mi querida comunidad ucevista le expreso que sentimientos encontrados de alegría, orgullo y tristeza se agolpan en mi corazón al recibir este honroso premio que quiero dedicar a todos mis héroes venezolanos jóvenes y viejos que luchan por la democracia y la libertad, a la memoria de los 60 mártires que se han inmolado durante 60 días en esta cuesta empinada y con barricadas donde nos acompaña la alegoría de la Libertad de Delacroix guiando al pueblo, con sus turgentes senos al descubierto, icono universal de la lucha por la liberación y símbolo inmanente de la patria generosa.
A ellos mis oraciones, mi cariño, mi admiración, mi profundo respeto venezolanista y toda mi solidaridad:
¡Viva la Libertad, fuera el despotismo!
¡Viva la universidad autónoma!
¡Viva Venezuela!
Creo que el discurso completo, del Dr. Rafael Muci-Mendoza es de obligatoria lectura para toda la comunidad médica nacional. Lo recibí primero de mi compadre, médico, Dr. Paúl Romero Cabrera e inmediatamente lo difundí a mucha gente amiga. La cita de manera textual que incluyo y engalana mi humilde Blog, obedece al considerarlo una pieza oratoria de óptima calidad, que todos deberíamos conocer.
| Mi esposa y la hija mayor (médico) Con la figura de "Pastor de Nubes" de Hans (Jean) Arp. Exterior del Aula Magna |
Antes de finalizar voy a tomar un fragmento tomado de un escrito del gran Laureano Márquez (cursivas):
Esto me llenó el pecho de esperanza:
Carlos Raúl Villanueva paseaba por la Universidad Central de Venezuela, su universidad...Se detiene frente al reloj y compra una chicha ligadita con ajonjolí. Escucha que alguien lo llama. Voltea a todos lados hasta que levanta su cabeza y descubre que es el Gran Reloj quien le habla:-¡Maestro, auxilio! ¡Ayúdenos! Estas horas son negras y pesadas. Son horas de brutalidad e ignorancia. Y suplicante añade: -Por favor, sáqueme de aquí, regrésame al hermoso diseño que creó sobre su mesa de dibujo. Calcinado por el sol, el gran reloj de la UCV continuaba su monólogo: -Yo, maestro Carlos, apuré siempre a profesores y alumnos que llenos de alegrías, ideas, proyectos y sueños pasaban por aquí. Yo no fui diseñado para andar hacia atrás y usted lo sabe; solo puedo y debo andar hacia adelante, pero parece que algunos no lo entienden.
Por favor, pediría, a quienes tengan a bien escribir impresiones de estas líneas hacerlo, en la parte inferior que el Blog tiene para los comentarios, prometo que los que llegue en esa parte, todo serán respondidos. Gracias.
Germán Monzón Salas
Nota: Las fotos son del autor


Querido German .gracias por este recuento. Nuevamente emociona.
ResponderEliminarEn el resumen que hizo la Asociación de Egresados. Apareces tu dándole la mano a la Rectora. Entra allí y la puedes ver. El resumen también es muy bueno. Un abrazo... y nuevamente gracias
Mi querida Alix. Agradecido por sus impresiones de la publicación, realizada con todo mi afecto como un especial recuerdo de la conmemoración de los 50 años de egresados. Ahora que se encuentra en la directiva, posición donde destacará nuevamente como nos tiene acostumbrados, no olvide mostrarle mi pequeño escrito. Con mucho afecto. GMS
ResponderEliminarAgradecido por tan magníficos escritos y comentarios al los que siempre nos tienes acostumbrados en tu blog. En esta oportunidad referido al hermoso acto de entrega de botones de la AEUCV por 50 maravillosos años de vida profesional. Gracias por emocionarnos.
ResponderEliminarRafael, todavía guardo en mi memoria, los gratos momentos compartidos por el encuentro reunión de los cincuenta años de egresados, así como todo el tiempo transcurridos con una amistad perenne y eterna. Gracias. GMS
ResponderEliminarUn excelente recuento de un acto muy bello, solemne y significativo. El discurso de Mucci Abraham cubre una visión histórica de Venezuela y de la medicina en el país. Deberían leerlo todos los médicos y los decanos y directores de esas facultades y escuelas. Un recuerdo muy grato e imperecedero que queda para satisfacción del espiritu. Gracias por la crónica. Rafael Isidro
ResponderEliminarRafael, estimado amigo. Sus comentarios son un aliciente, que agradezco por sus expresivas palabras llenas de amistad y afectos, como siempre sin dejar por fuera su verbo que con gran tino usa para hacer referencias siempre importantes. Saludos.
EliminarApreciado German gracias por hacernos recordar con tu natural capacidad para narrar amenamentente gratos sucesos. Fue un acto hermoso.Nos sentimos hermanados nuevamente bajo las nubes de Calder que acompañaron nuestros sueños y emociones en el acto solemne de nuestra graduación. Subir las escalerillas de acceso al solio y estrechar la mano de las autoridades fue un instante de viaje en el tiempo. Los recuerdos de la disciplina impuesta a la majestad del acto de graduación es imborrable en mis recuerdos. Compartimos además la intensa emoción del recocimiento a Alix Mercedes como la primera mujer electa como miembro del panel de autoridades universitarias. Alix es paradigma del sentir ucevista.Consagrada a su vocación de servicio académico y además líder del desempeño de las mujeres en todas las tareas propias del quehacer universitario y más allá fortaleciendo su rol con su labor encomiable en la dependencia universitaria creada para tal labor. Con mucha emoción aplaudimos el merecido reconocimiento. Un día inolvidable que nos permites compartir con nuestros compañeros. Muchísimas gracias.
ResponderEliminarMuy estimado Eduardo. Su generosidad para mi pequeña contribución, en el Blog 177 es una mirada de benevolencia y amistad, aspecto que agradezco porque me permite pensar que atesorar esos recuerdos mueven las fibras del espíritu y van quedando como testimonio de nuestra Universidad, así como del grupo de compañeros de la promoción desde donde egresamos de la Facultad de Agronomía, y nos permitió encontrar el camino de la hermandad, del reconocimiento mutuo, del orgullo en el desempeño profesional y, ahora una interrelación que llegó para quedarse por siempre y ver nacer la familia de la tercera edad, llena de afectos, comprensiones y ánimos de vida, donde nos unen los años, las descendencias, los recuerdos y una entrega de mutua consideración y cercanía que se convirtió en baluarte y fortaleza de la existencia de avanzada edad que nos hace renacer en la época juvenil cuando estudiamos. Eduardo, gracias por sus gratificantes y nobles palabras.
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