Estamos otra vez en navidad, tiempo especial para la reflexión y para acercarnos a Dios.
Poder vivir en este momento nos coloca ante una realidad, ante la cual no puede haber indiferencia, la vida reclama nuestro análisis y participación.
Hoy domingo en la iglesia en encuentro y acercamiento con el Señor, en la hoja divulgativa "el Domingo" encontré reflexiones del P. Jean Pierre Wyssenbach, S. J. que quiero compartir con ustedes, cito:
"La violencia se opone a la paz. Algunos dicen que la causa de la violencia es la pobreza, otros que el capitalismo, otros que las comiquitas violentas de la televisión. Pero resulta que no son los países más violentos ni los mas pobres, ni los más capitalistas, ni el Japón.
La impunidad fomenta la violencia. Tenemos que preparar el camino del Señor luchando contra la impunidad, trabajando por una justicia independiente."
Este Blog lo quiero engalanar con la CRÓNICA MENOR del Señor Arzobispo de Mérida, a quien conocí en 1983, desde el primer escaño de la Catedral Basílica Menor de Mérida, donde presencié de manos del amigo Monseñor Miguel Antonio Salas, su entronización como obispo, ejerciendo desde esa fecha como Obispo Auxiliar y luego titular de nuestra Arquidiócesis, dedicando toda una vida a la feligresía merideña que reconoce su trabajo y sus dones en favor de la religiosidad católica de nuestro pueblo, Venezuela entera y todavía más allá.
El 4 de diciembre de 2014, 12:46, Ramon
Monzon S. <rgmonzonsalas@hotmail.com> escribió:
Monseñor, reciba mi saludo y
admiración, acompañado de paz, felicidad y bienestar, especial por la navidad.
Acabo de leer su crónica menor, me pareció excelente, oportuna y directa.
Con su permiso, quiero publicarla en el Blog, es un mensaje que muchos deben leer. Me pareció fabulosa. Que Dios lo bendiga. Bendiciones y total afecto. Germán Monzón S.
Acabo de leer su crónica menor, me pareció excelente, oportuna y directa.
Con su permiso, quiero publicarla en el Blog, es un mensaje que muchos deben leer. Me pareció fabulosa. Que Dios lo bendiga. Bendiciones y total afecto. Germán Monzón S.
Apreciado Germán: gracias por tu blog, y por supuesto que puedes
darle mayor difusión a las crónicas. Un abrazo extensivo a Dña. Lourdes. Afmo.
+Baltazar
La crónica menor
Adviento 2014
Mons.
Baltazar Enrique Porras Cardozo
La manipulación orquestada por quienes pretenden
conducir la sociedad nos ofrecen la navidad como la panacea del pan y circo,
del consumo y el olvido de la realidad cotidiana. Nada más ajeno al espíritu
creyente católico. No hay navidad sin adviento, no hay fiesta sin preparación
activa, no hay esperanza sin un referente atrayente como lo es Jesús de
Nazaret.
El adviento es la invitación permanente a
rumiar, meditar sobre la esperanza: esa virtud de la que Péguy decía que es la
que más asombra a Dios cuando la ve en nosotros. Porque esperanza no es lo
mismo que optimismo: en un mundo tan cruel e injusto como el nuestro, el
optimismo solo puede fundar en ingenuidad. Pero aunque no quepa el optimismo,
en el creyente siempre hay lugar para la esperanza porque como Dios sigue
siendo el Señor de la historia, siempre es posible seguir luchando, o dar algún
paso adelante o volver a comenzar. La posibilidad del Reinado de Dios sigue
latente en nuestra realidad Dios nos
sigue dando la oportunidad de reconvertir en bienes lo que hemos hecho mal.
El Padre Ugalde nos dice “vivimos horas amargas
de angustia, incertidumbre y frustración nacional. El desesperado enfermo
quiere salud y vive la tentación de creer a quien le ofrezca pastillas
milagrosas que con fe producen repúblicas felices, de hombres y mujeres
nuevos”. Pareciera que esperamos un mesías que nos saque la pata del barro, sin
esfuerzo, sin trabajo y nos devuelva a un mundo idílico que no hemos sido
capaces de construirlo entre todos.
Las advertencias del adviento, -los textos
apocalípticos de la Escritura-, más que profecías agoreras son avisos porque en
el adviento pasamos de la amenaza bien seria a una nueva esperanza. La esperanza
es en este mundo la virtud siempre vencida y la siempre invencible. Es una
esperanza que reclama nuestra colaboración. Y sólo se prepara luchando por la
igualdad, tratando de borrar todas las diferencias. Toda exclusión es dañina,
todo insulto y desconocimiento del otro es una bofetada que atenta contra la
fraternidad.
Adviento es el tiempo del consuelo, de la
cercanía inmensa de Dios a quien no vemos con facilidad porque tenemos que
reconocerlo en el hermano, en los demás, en el pobre. Sólo nos queda una cosa
que el evangelio subraya: estar vigilantes, atentos, pendientes de cuándo
sucederá ese encuentro con el Señor encarnado que tanto anhelamos.
El camino del Señor hay que prepararlo, luchando
por borrar todas las diferencias, no eliminando sino sumando voluntades y
proyectos fraternos. El adviento nos invita a pasar del pesimismo a la
esperanza siempre renacida, y podremos dar ese paso si tratamos de luchar
denodadamente por la igualdad, la fraternidad de todos, y por ser, también
todos, precursores como el Bautista. Así sí, el adviento será camino para una
navidad feliz.
Nota: Las fotos son de archivo personal: flor de .. - Pintura vitral sobre madera, del artista Hary Guillen - Vistas de pesebres merideños para adorar al niño Dios.
Lo felicito por el trabajo que regularmente realiza, enalteciendo la cultura merideña. Saludos desde Suiza. Ma. Auxiliadora Plaza.
ResponderEliminarAuxiliadora. Gracias por leer el Blog, mejor aún por sus consideraciones positivas. Felicidades, que sigan sus éxitos y mucha paz para toda su familia. G. Monzón S.
EliminarGracias por este nuevo Blog .Felicidades a usted y a su familia.Feliz Navidad.
ResponderEliminarMuy agradecido por reportar impresiones del Blog. Reciba un cordial abrazo navideño y los mejores deseos para el año 2015. GMS
EliminarMe encantó muy bien redactado ¡te felicito!
ResponderEliminarMe gusto un montón te felicito la gramática redacción t demás muy bien hechas un beso y un abrazó 💕💕
ResponderEliminarPaolita, me entusiasma su elevado comentario, revela un ánimo especial por la sabiduría y el conocimiento. QDLB.
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